El pasado fin de semana volvía a casa sobre las siete de la mañana. Ya había amanecido y los comercios como panaderías o quioscos comenzaban su jornada. Yo andaba a mi royo cuando veo venir de frente a dos chavales uno de ellos lanzando patadas al aire y con actitud chulesca. Al ver el percal yo seguí andando a mi bola sin prestar atención a lo que hacían. Cuando pasaron por mi lado le escuche que le decía uno al otro "Me apetece pegarme". Yo me gire y mire como se acercaba. En ese momento un coche de policía se encontraba aparcado al otro lado de la calle y no sé si fue por eso o porque solo pretendía hacerse el chulo pero finalmente paso cerca mio sin decirme nada.
En ese momento, igual porque estaba borracho, sentí ganas de girarme y decirle algo. No es la primera vez que veo ese tipo de actitudes. La gente no piensa en las consecuencias actúan por impulsos. He practicado durante varios años artes marciales y sorprende lo frágiles que podemos ser. Cn un mal golpe puedes joderle la vida a una persona en un momento. Estoy harto de ir por la calle y ver a cuadrillas enteras pegando a otro por diversión, gente que va buscando excusas para poder partir caras. Parece que hasta que no vean las orejas al lobo no espabilaran.
Sólo espero que esa tipo de gente termine recibiendo lo que da. Para que de ese modo se de cuenta de una vez de que ser gilipollas no sirve de nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario