viernes, 6 de agosto de 2010

Pequeños momentos

Yo soy de los que valora más las cosas que no tiene valor material frente a lo puramente consumista. Hace dos días salí a tomar una cerveza con unos amigos sin ningún tipo de plan. Terminamos saliendo de fiesta en un pueblo y al final de la noche me di un baño desnudo en la playa a la luz de la luna.

Son este tipo de cosas las que verdaderamente me hacen recordar los días. Ver un atardecer desde una terraza tomando algo, ver amanecer mientras se apagan las hogueras de San Juan o infinidad de situaciones que se nos brindan todos los días. Podéis decirme que soy un cursi o un sentimental pero sinceramente son esos momentos los que se me quedan grabados en la retina.

Pequeñeces que para muchos son irrisorias y sin dudarlo lo cambiarían por cualquier otra cosa material. Os recomiendo andar bajo la lluvia un día de verano, daros un baño desnudos en el mar o subir a un monte y dar una bocanada de aire al llegar a la cima. Si de verdad disfrutas con este tipo de cosas siéntete afortunado porque serán muchos más feliz que el desea tenerlo todo.

miércoles, 4 de agosto de 2010

De cambio

Me planteo casi todos los días que sera de mí de aquí a un año. La situación económica de mi casa no está pasando por sus mejores momentos y me planteo independizarme. Se que si trabajo y sigo viviendo con mi madre podría aportar capital pero creo que tengo que volar del nido y buscarme las castañas yo solo.

Termino mi carrera y todo parece confuso. Me perturbar la idea de que he perdido tiempo estudiando algo que no me va a servir para casi nada. El mercado laboral da pena y viendo los curriculums de mis compañeros-competidores me dan ganas de fumarme el mio. Se que son ideas pesimistas pero son las que se perciben en el ambiente. Parece que en este país salvo cuatro carreras el resto sirven para lo justo y deberían incluir una asignatura sobre como servir copas o doblar camisetas.

Llegue al mundo, por suerte o por desgracia, en una familia humilde de trabajadores. La vida nos ha golpeado una y otra vez y hoy es el día que vivo con mi madre y mis hermanos y nadie nos ha regalado nada. Todos intentamos mejorar la calidad de vida que nos han ofrecido nuestros progenitores pero en casos como el mio no es nada fácil. Si eres hijo de tal tienes mucho de tu parte pero pese a ello no pienso parar de luchar. Aunque me pongan mil zancadillas o todo tipo de pegas seguiré intentándolo. Se que lo tengo difícil y que tendré que sacrificar muchas cosas pero no voy a dar el placer a los de arriba de hundirme de ver como una persona con talento (porque creo que lo tengo) es desaprovechada y una cantidad ingente de incompetentes ocupan los puestos más altos.

Si alguien se ve en esta o en otras situaciones en las que la vida te da la espalda que luche, luchar.

lunes, 2 de agosto de 2010

Bilbao ha muerto

Desde hace tiempo los fines de semana se vuelven rutina. Las zonas que hace unos años estaban llenas de gente y con un ambiente mixto ahora son cementerios. Los bares parecen velatorios en los que unos pocos se aventuran a entrar con el fin de consumir una copa a precios desorbitados.

Gran culpa de esto la tiene nuestro queridísimo alcalde. No ha hecho otra cosa que prohibir. Ha implantado la ley antibotellón, ha rebajado los horarios de los bares cerrando zonas emblemáticas de Bilbao a horarios irrisorios. No podemos olvidar las trabas que están sufriendo los hosteleros para poder llevar a cabo su negocio. Se les ha disminuido los aforos, problemas con el ruido... ¿Qué esta pasando?

Respeto a todos aquellos vecinos que sufren problemas por vivir en zonas de fiesta, pero creo que la solución no está en privar a una ciudad de su vida nocturna. Antes Bilbao tenia un ocio nocturno de todo tipo, ahora da pena. Me parece un atraso para una ciudad que quiere estar al frente de lo moderno en este país.

Alcalde deje que modelar una ciudad para ancianos y gente de alta sociedad. Los jóvenes y los no tan jóvenes necesitamos divertirnos y un poco más de libertad.